Antiguamente la menopausia era un tema tabú, que las mujeres prefería ignorar. El médico general desestimaba los cambios que acarreaba el cese de la función ovárica, restándole importancia a las alteraciones de una mujer de 50 años.
Es fácil entender que no solamente el síntoma objetivo de la menopausia será el que genere un cambio sino que múltiples alteraciones físicas psíquicas y sociales irán apareciendo a lo largo de este período y que dependerán de cómo cada mujer lo viva con su cuerpo, su pareja, su familia y la sociedad.
Con el correr del tiempo y acompañando un cambio sociocultural centrado en la “globalización” de todos los conceptos, la medicina no se ha quedado atrás.
En lugar de “acompañar” los procesos, puede surgir una tendencia a focalizar la problemática y “medicalizar” los síntomas, que pueden ser aliviados de otra manera.
Si a lo dicho, le sumamos la presión de los medios y la sociedad que nos hacen creer que para sentirse plena hay que ser flaca, linda, sin arrugas , sin canas y usar ropa de modelos juveniles, esto convierte a la mujer en un excelente consumidora de productos cosméticos, suplementos dietarios , ropa y fármacos que garanticen la juventud eterna.
Actualmente, una buena parte de nuestras energías culturales están abocadas a la búsqueda de un ideal de belleza, eterna juventud y negación de la muerte que ha encontrado en el cuerpo femenino su escenario privilegiado de acción.
El cuerpo de la mujer hoy en día cada vez es más susceptible de sustraerse del curso “natural” de los acontecimientos, de la historia de crecimiento y envejecimiento para mostrarse de formas nuevas. Entonces, aparece la posibilidad de eliminar muchos de los rastros, de las huellas que el tiempo y el envejecimiento dejan, mediante el recurso a la cirugía y las técnicas terapéuticas cosméticas.
¿Que ocurrió? ¿Que nos pasó que no podemos aceptar el paso del tiempo? ¿Por que hay que hacer tanto esfuerzo físico y económico para evitar algo que inexorablemente va a ocurrir? ¿No será mejor aprender a utilizar esas energías en entender y aprender a disfrutar de esos cambios?
En este momento la función del médico será educar, desde el conocimiento de la función, acompañar los cambios introduciendo conceptos de cambios de hábitos y dietas, promover la actividad física y lúdica.
¿Qué pasa con la sexualidad?
Durante el climaterio la respuesta sexual de la mujer puede verse afectada por una serie de factores (además de los cambios fisiológicos y el estado de salud física general) como los culturales, el estado psíquico, la relación con su pareja, la vida sexual previa, la autoestima y la imagen corporal.
Hay que tener en cuenta que en general las mujeres que atraviesan el climaterio tienen parejas de más de 50 años que también cursan su propia crisis. Por tal motivo, es bastante común que surjan fantasías de abandono o de cese de la funciona sexual. A esta conflictiva se le suma que es frecuente que la lubricación de la vagina disminuya por efecto de la caída de los estrógenos, provocando disminución de la capacidad para tolerar penetraciones prolongadas y dispareunia. Esto último genera confusión en ambos miembros de la pareja, ya que la mujer piensa que no se excitará mas, y el hombre que ella lo rechaza o siente que él ya no sabe como estimularla.
El erotismo es y será juego y diversión, entonces para el placer sexual no se debe temer a fracasos, ya que en esta etapa la meta no es la fertilidad sino, el simple goce y disfrute de compartir encuentros íntimos lo que impulsa a la pareja.Por ultimo el aspecto lúdico al que muy pocas veces se le da importancia pero que es crucial para no sentirse viejo.
Aquí es donde la mujer deberá encontrarse con su ser interior y bucear en las profundidades de su psique para saber que es lo que la hace feliz, siempre hay algo que nos gusta hacer y que nos da placer, pintar, escribir, bailar, o simplemente tomar un te con amigas, eso que no haríamos nunca porque “hay que hacerlo” y que sí lo haríamos por puro placer, eso que siempre quisimos hacer y nunca y tuvimos tiempo.
Para terminar, cuales serian los aspectos cruciales para el cuidado de la salud de la mujer en climaterio:
- Suspender el tabaco.
- Controlar peso y abuso de alcohol.
- Aumentar el consumo de fibras.
- Combatir el sedentarismo.
- Prevención de enfermedades cardiovasculares y osteoporosis.
- Detección temprana de cáncer genito mamario.
- Promover el bienestar mental incluyendo la atención de la sexualidad.
- Detección y tratamiento de enfermedades o condiciones que limiten la función y la felicidad de la mujer.
- Reír, bailar, y disfrutar los placeres de la vida.
Es recomendable realizar un examen periódico de salud, y discutir con el equipo de atención los factores de riesgo, el estado físico y emocional para poder realizar un plan que garantice una menopausia saludable, sin limitaciones y con expectativas de una vida llena de opciones de plenitud. Toda mujer es única y sus necesidades médicas también lo son.
Fuente de consulta: Dra. Sandra P. R. Magirena.