Con la llegada de la menopausia evidenciamos muchos cambios en el cuerpo. Algunas mujeres se comportan completamente diferentes al experimentarla, otras ni siquiera sienten su presencia. Tanto unas como otras, afortunadamente, viven plenamente esta etapa. ¡Hay que cuidarse para poder estar vitales como siempre!
Entre tantos cambios psicológicos y físicos encontramos algunos relacionados con la salud de la piel. Aproximadamente a partir de los 30 vivimos una disminución progresiva de gran parte de la masa muscular y la piel pierde mucha elasticidad y tonicidad. ¡No hay que preocuparse porque es normal y se soluciona con ejercicios y tratamientos estéticos!
El cambio morfológico en la composición de los tejidos (producto de la menor producción de colágeno y elastina) es lo que denominaremos flacidez. Normalmente se manifiesta en piernas, glúteos, brazos y cuello en la gran mayoría de las mujeres adultas. Por suerte las mujeres ya no debemos preocuparnos por tener flacidez porque tenemos al alcance de la mano una amplia variedad de tratamientos médicos para disminuir su extensión en nuestro cuerpo y optimizar aún más nuestra salud. Por ejemplo, mesoterapia, electroterapia, radiofrecuencia, entre otros.
Por otra parte, desde casa también podemos colaborar evitando la sobre exposición al sol, las situaciones de estrés, alimentándonos mejor, realizando ejercicios físicos. Realmente es posible. Sólo requiere de un poquito de voluntad.
¡Cambio de hábitos!
En principio es fundamental optimizar la calidad de los alimentos que ingerimos. Por ejemplo, evitar la comida rápida y poco elaborada. Preferir las caseras. Moderar la ingesta de bebidas alcohólicas suplantándolas por bebidas más naturales o simplemente tomar mucha agua.
En segundo término es positivo consumir antioxidantes (que previenen el envejecimiento prematuro) que los encontrarás en algunos alimentos que contienen vitamina D, E y C.
Un punto clave también es cambiar la rutina del sedentarismo, como dijimos anteriormente, por las actividades físicas. Todas ellas ayudan a apalear la situación. Se puede elegir deportes que profundicen el aumento de la masa muscular.
También es importante utilizar cremas que mejoren la elasticidad de la piel, seleccionando aquellas que contienen vitamina A, elastina y Q10. En lo posible utilizarlas durante el día junto a un tratamiento nocturno con cremas nutritivas ricas en extractos vegetales.
En síntesis, hoy por hoy la flacidez ha dejado de ser un problema serio para nosotras. Tenemos todo a nuestro alcance para prevenirla y vernos cada día más hermosas.