 La osteoporosis es el adelgazamiento del tejido óseo y la pérdida de la densidad en los huesos con el tiempo.
Es el tipo más común de enfermedad ósea y se presenta cuando el organismo no es capaz de formar suficiente hueso nuevo o cuando gran cantidad del hueso antiguo es reabsorbido por el cuerpo o en ambos casos.
El calcio y el fósforo son dos minerales esenciales para la formación normal del hueso y a lo largo de la juventud, el cuerpo utiliza estos minerales para producir huesos. Si el consumo de calcio es insuficiente o si el cuerpo no absorbe suficiente calcio de la dieta, se puede afectar la formación del hueso y los tejidos óseos.
A medida que las personas envejecen, el calcio y el fósforo pueden ser reabsorbidos de nuevo en el organismo desde los huesos, lo cual hace que el tejido óseo sea más débil. Ambas situaciones pueden provocar huesos frágiles y quebradizos expuestos a fracturas, incluso en ausencia de trauma.
Por lo general, la pérdida ocurre de manera gradual en un período de años y, muchas veces, la persona sufrirá una fractura antes de darse cuenta de la presencia de la enfermedad. Cuando esto ocurre, la enfermedad ya se encuentra en un estado avanzado y el daño es profundo.
Las causas principales son la disminución de los niveles de estrógenos en las mujeres en el momento de la menopausia y la disminución de la testosterona en los hombres. Las mujeres mayores de 50 años, sufren de osteoporosis más frecuentemente que los hombres.
Las mujeres blancas, en especial aquellas con un antecedente familiar de osteoporosis, tienen un riesgo superior al promedio de desarrollar la enfermedad. Así mismo, se identifican como factores de riesgo: el consumo de cigarrillo, los trastornos de la alimentación, el bajo peso corporal, la baja cantidad de calcio en la dieta, el alto consumo de alcohol, la menopausia temprana, la ausencia de períodos menstruales (amenorrea) y el uso de ciertos medicamentos como los esteroides y los anticonvulsivos.
Los síntomas que se presentan en la enfermedad avanzada son:
• Fracturas de las vértebras, muñecas o cadera (usualmente es el primer indicio). • Dolor de espalda bajo. • Dolor de cuello. • Dolor o sensibilidad ósea. • Pérdida de estatura con el tiempo. • Postura encorvada.
Signos y exámenes. La prueba de densidad mineral ósea, mide la desmineralización de los huesos. Esta prueba se ha convertido en el método de referencia en la evaluación de la osteoporosis.
Una tomografía computada de la columna vertebral puede mostrar desmineralización. La tomografía computarizada cuantitativa puede evaluar la densidad ósea, pero está menos disponible y es más costosa que la DEXA.
Una radiografía de la columna vertebral o de la cadera puede mostrar fractura o colapso vertebral en casos graves.
La medición de la cantidad de calcio en la orina puede brindar alguna evidencia del aumento del trastorno óseo, pero su valor es limitado.
Están apareciendo muchas pruebas más nuevas para evaluar el trastorno óseo, incluyendo mediciones del telopéptidoN urinario.
Tratamiento. Los tratamientos para la osteoporosis se centran en retardar o detener el proceso de pérdida de hueso, previniendo las fracturas óseas al minimizar los riesgos de caídas y controlando el dolor asociado con la enfermedad.
Existen algunos tipos diferentes de medicamentos utilizados para tratar la osteoporosis, los cuales varían por su costo, beneficios y efectos secundarios.
Bifosfonatos: son un tipo de medicamento utilizado tanto para la prevención como para el tratamiento de la osteoporosis en mujeres posmenopáusicas. Los dos bifosfonatos actualmente aprobados para la osteoporosis, previenen la pérdida de hueso y reducen el riesgo de fracturas de la cadera y de la columna. El médico puede recomendar también tomar suplementos de calcio y vitamina D.
Raloxifeno: es similar a un medicamento para el cáncer de mama llamado tamoxifeno y puede reducir el riesgo de fracturas de la columna en casi el 50% (no parece prevenir otras fracturas, incluyendo las de la cadera). El efecto secundario más serio del raloxifeno es un pequeño riesgo de coágulos sanguíneos en las venas de las piernas (trombosis venosa profunda) o en los pulmones (embolia pulmonar).
Calcitonina: es un medicamento que retarda la velocidad de pérdida ósea y alivia el dolor en los huesos. Aunque la calcitonina retarda la pérdida ósea y reduce el riesgo de fracturas, parece ser menos efectiva que la terapia de reemplazo de estrógenos o los bifosfonatos y, al igual que algunos de los medicamentos más nuevos, es considerablemente más costosa que la terapia de reemplazo de estrógenos.
Ejercicio: la actividad física regular puede reducir la probabilidad de fracturas óseas asociadas con la osteoporosis. Los estudios demuestran que los ejercicios que requieren de los músculos para la tracción de los huesos hacen que los huesos retengan y, posiblemente, que ganen densidad. Los investigadores encontraron que las mujeres que caminan 1,6 km diarios tienen entre cuatro y siete años más de reserva ósea que aquellas que no lo hacen. Algunos de los ejercicios recomendados son: caminar, trotar, jugar tenis, bailar, pesas libres, máquinas de pesas, bandas de caucho para estirar, tai chi, yoga, bicicletas estáticas, máquinas de remos, caminar, trotar. Se debe evitar cualquier ejercicio que ofrezca riesgo de caída.
Suspensión de hábitos pocos saludables. Se debe suspender el hábito de fumar, al igual que limitar el consumo de alcohol, ya que el exceso de alcohol puede causar daño a los huesos y poner a la persona en riesgo de sufrir caídas y fracturas óseas.
Control. La respuesta al tratamiento se puede controlar con una serie de mediciones de la densidad mineral ósea cada uno o dos años. Así mismo, las mujeres que toman estrógenos deben hacerse mamografías, exámenes pélvicos y frotis de Pap rutinarios.
Expectativas. Algunas veces la progresión de la enfermedad se puede retardar o detener con el tratamiento. Algunas personas llegan a incapacitarse gravemente como resultado de huesos debilitados. Las fracturas de cadera, que con frecuencia sufren las personas con osteoporosis, dejan alrededor del 50% de las víctimas imposibilitadas para caminar en forma independiente.
Si la persona cumple con los requisitos para una terapia de reemplazo hormonal, debe discutir con el médico todos los riesgos y beneficios de dicha terapia.
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