Tratamientos para estar mejor

Medicina alternativa: La Acupuntura

Enviar por mail Imprimir Aumentar texto Disminuir texto

Varias terapias alternativas están hoy por hoy a disposición de las mujeres que transitamos la menopausia. Por fortuna, contamos con numerosos tratamientos que nos permiten vivir esta etapa más aliviadas, relajadas y dispuestas a gozar plenamente de cada minuto. Entre los métodos terapéuticos puestos a disposición de la salud de la mujer encontramos la acupuntura, una técnica milenaria, que entre otras cosas ayuda a aliviar los efectos provocados por el climaterio.

No cabe duda que atenuar las molestias de la menopausia -los sofocos irregulares, el enrojecimiento de la piel, el sudor nocturno, el insomnio, y la sequedad vaginal- lograría ayudar a la mujer a tener una mejor calidad de vida.

Las mujeres que presentan los síntomas mencionados necesitan por lo general suministrarse suplementos hormonales (con estrógenos y progesterona) para mejorar su estado de salud. Algunas que no pueden tomar esas hormonas o no tienen intención de hacerlo tienen como alternativa el consumo de fitoestrógenos que se encuentran presentes en la soja. No obstante dentro de los tratamientos naturales, quizás menos convencionales, encontramos la acupuntura. Realmente recomendable.

¿De qué estamos hablando?

La acupuntura es un método muy antiguo originario de China que utiliza la punción de agujas muy delgadas sobre el cuerpo para motivar los campos energéticos o meridianos. Se usa para curar distintas clases de patologías tales como neuralgias, contracturas, irritabilidad, constipación y dolores de cabeza crónicos, entre otros.

Como disciplina tiene como objeto la curación de las dolencias del cuerpo mediante el reestablecimiento de su propio equilibrio, provisto por la estimulación de la energía biológica de cada organismo.

Cuando la circulación de la energía de nuestro cuerpo se altera comienzan a evidenciarse distintos tipos de trastornos en nuestra salud física y psíquica. Por eso mediante la acupuntura logramos mejorar ese flujo energético de salud que se ha visto modificado por los cambios hormonales de este ciclo de vida.

Los pacientes que se tratan con esta terapia tienen diferentes percepciones del tratamiento. Algunas mujeres sienten un mínimo dolor al momento del pinchazo y hasta logran dormirse. También acusan que sienten un ligero hormigueo en la zona donde le colocan las agujas. Otras rescatan la sensación de energía plena, se sienten relajadas ciento por ciento. Sienten que al fin: ¡Se puede estar bien!

Como vemos existen muchas formas de retomar nuestra salud. Esta opción es recomendable tenerla en cuenta a la hora de iniciarnos en un tratamiento eficaz.